sábado, 27 de junio de 2015

El chichón del autobus

Por mi cumpleaños me regalaron un separador de libros ya que para ir a mi trabajo voy en transporte público y siempre voy leyendo.

El miércoles iba con mi bolso, mi mochila, otra bolsa y además el mp3 en una mano y en la otra el libro. 

Cuando me senté en uno de los asientos que dan al pasillo, coloqué como pude todo y abrí el libro, con tan mala suerte que el separador de libros voló hasta el pasillo.

Había un chaval muy amable que estaba sentado en el asiento al otro lado del pasillo, se agachó para ayudarme a coger mi separador, los dos a la vez nos inclinamos a cogerlo y nuestras cabezas se chocaron.



Nos miramos y nos reímos, le di las gracias y me puse a leer.

Aquí no acaba la cosa, cuando llegamos a una parada en la que medio autobús se baja, la chica con la que iba sentada en el lado de la ventana también se bajaba, por lo tanto cerré el libro, cogí los bultos que tenía entre mis piernas y me levanté, la dejé pasar pero de atrás venía otro señor con las mismas intenciones que el resto de los usuarios, bajarse, por lo tanto, tire todos mis bultos en el asiento de la ventana, pero a mi se me resbaló el zapato y me caí en el asiento en el que había estado sentada previamente. Por lo menos me caí para el asiento y no para el pasillo.

Cuando volví a abrir el libro llegó otro señor y se quería sentar a mi lado. Ooootra vez a poner mis cosas entre las piernas y colocarme. 

Cerré el libro estresada y pensando que había comenzado bien el día. 

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