miércoles, 3 de febrero de 2016

Si las lagrimas pudiesen hablar...

Si las lagrimas pudiesen hablar, os contarían lo mismo que vais a leer

Estas líneas las escribo con todo el dolor de mi corazón, porque hoy tendría que estar en mi pueblo celebrando la festividad de San Blas, pero las circunstancias de la vida han hecho que en cuerpo no pueda estar allí, pero en alma estoy allí desde que me tuve que venir el domingo a Madrid.


28 años sin perderme esta festividad y me duele en el alma, mis padres de pequeñita me sacaban del colegio para ir, posteriormente yo en el instituto movía los exámenes para tener esos días libres y mis compañeros sin problema lo cambiaban, sabían que era muy importante los primeros días de febrero, esta es la primera vez que falto a San Blas, ha sido causa de fuerza mayor y cuando me enteré no podía hablar y me puse a llorar, parecerá una estupidez para el que lea esto y sea ajeno  a lo que siento en estos momento, sé que la gente de Bercial de Zapardiel sabe a lo que me refiero y el dolor interno que siento por no estar allí.

Al escribir estas palabras no he parado de llorar, es un sentimiento en el corazón y en el alma, que llega tan dentro que es imposible describir, comprado a cuando las procesiones de Semana Santa cuando las procesiones no pueden salir porque está lloviendo y sale llorando, es lo mismo.

Echaré de menos la cena de kintos, la torre, la noche de empalme de Las Candelas – San Blas con los de mi peña y demás amigos, la Conga con su Bakalao Salao, la misa y la procesión.

Si estos días he estado un poco triste y apática, lo siento, pero es lo que sentía. Con lo simpática y agradable que soy, estos días no lo he sido, he estado muy seria.

En fin…el año que viene espero estar celebrándolo el doble y todos mis dolores de barriga y mi dolor de manos y mis dientes vuelvan a ser lo que eran, no solo por esto, pero si no por el estrés.

Eso es lo que escribí el día que me enteré de que no podía ir a San Blas, el lunes 1 de febrero, mi jefe preguntó que tenía mala cara y me preguntó que me pasaba, tras pensarlo un minuto, me dio el día 3 de febrero, San Blas, sin decir nada a nadie, solo a mis padres y a mis tíos, me planté en mi pueblo ayer para dar una sorpresa a todos.
Todos se quedaron con una cara de asombro increíble, mejor recibimiento no he tenido nunca, bueno el de todo el pueblo, que todo el mundo me preguntó. 

Si tienes alguna duda, pregunta o sugerencia no dudes en escribir debajo de este post o a través de mis redes sociales.

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